- Reiteramos que la mejor manera de revertir esta tendencia es ofrecer certidumbre jurídica y regulatoria al inversionista, al igual que lograr una negociación exitosa del TMEC.
- El crecimiento del PIB estimado en nuestra encuesta para 2026 se mantiene estable en 1.3% y se estima en 1.8% para 2027. Eventos geopolíticos inesperados y la dinámica de nuestra relación comercial con Estados Unidos pudieran afectar estas estimaciones a la baja en el corto plazo.
- Uno de los mayores retos es lograr la convergencia de la inflación a la meta de 3% del Banco de México. Si bien la inflación en 2025 logró ubicarse en el “rango” de 3% +1% cerrando en 3.69%, la inflación subyacente persiste por encima de 4%. Es preocupante observar que en nuestra encuesta para 2026, la expectativa es que la inflación cierre el año en 3.95% y para 2027 en 3.80%. ¿Por qué se anticipa una inflación mayor para este año? Por la presencia de varios choques que desde enero están impactando a los precios. Entre los principales podemos identificar: a) la inercia del ajuste que algunos precios relativos sufrieron a fin del año pasado y que se trasladan hacia adelante en el tiempo; b) otros precios “aguantaron” los ajustes que requerían hacerse para no afectar sus ventas de fin de año; c) el ajuste al salario mínimo de 13% para el año aumenta los costos laborales para producir, sobre todo de las Pymes y hace que trasladen un porcentaje a los precios de sus productos, además del impacto negativo sobre el empleo; d) siguen incrementándose los costos de logística de transporte de bienes debido a la inseguridad; e) la falta de competencia en varios sectores y la concentración industrial; f) otro factor, aunque de impacto transitorio, son los aumentos tributarios como el del IEPS y en general la incertidumbre de poder mantener la disciplina fiscal y de endeudamiento; g) y la política arancelaria. Todos estos factores hacen que se perciba un balance de riesgos para la inflación al alza y que los efectos de segundo orden del crecimiento de los precios pudieran incrementar aún más a la inflación subyacente.
- Esto sugiere que el banco central no podrá cumplir su objetivo de 3% fijado para el verano de 2026. Esto resta credibilidad al Banco de México, la cual se construyó con mucho esfuerzo y pudo mantenerse durante un par de décadas. Una posposición en lograr la meta de inflación ocasionará una demora en bajas adicionales a la tasa de interés de referencia, por lo que tanto el gobierno como el sector privado tendrían que pagar intereses más elevados por los créditos contratados.
- Como se aprecia en las siguientes tablas, los resultados de la encuesta observan estabilidad en los pronósticos de las tasas de interés, el tipo de cambio y déficit de cuenta corriente. Se percibe que no se espera que el gobierno logre su meta de bajar el déficit tradicional a su meta original de 3% del PIB, manteniéndose alrededor de 4%, lo cual indica que el déficit ampliado permanecerá cerca del 4.5% incrementando sustancialmente el saldo de la deuda gubernamental, la cual hoy excede de un billón de dólares, incluyendo deuda extranjera y local.
- Ante la pregunta de cuáles podrían ser las repercusiones sobre Pemex en caso de que se reactive la industria petrolera de Venezuela y comercie directamente con Estados Unidos, debe tomarse en cuenta que tanto México como Venezuela producen cantidades similares primordialmente de petróleo pesado: Venezuela aproximadamente un millón de barriles diarios y México 1.3 millones de crudo sin incluir condensados. México exporta cada vez menos petróleo y a finales del año pasado exportó aproximadamente 540 mil barriles diarios, mientras Venezuela exportó aproximadamente 750 mil barriles diarios. México cuenta con 7,500 millones de barriles de reservas probadas mientras Venezuela reporta reservas de poco más de 300 mil millones de barriles. Cabe aclarar que esta cifra no ha sido auditada en varios años, pero los especialistas calculan que cuando menos tiene reservas de 100 mil millones de barriles, 13 veces más que México.
- Ambos países tienen que invertir decenas de miles de millones de dólares para aspirar a producir la cantidad que los dos producían hace unos años: poco más de 3.2 millones de barriles diarios. Ese esfuerzo tomaría en materializarse entre 5 y 10 años. Aquí es donde vemos una gran desventaja de México ante los potenciales cambios que pueden suceder en Venezuela: que aquel país sea más atractivo para la inversión petrolera que el nuestro. Ya México ha perdido el interés de las petroleras en el pasado y éstas han invertido fuertemente en Venezuela.
- Si nos remontamos a la época de Porfirio Díaz, para detonar la producción de petróleo por parte de las potencias del sector en esa época, Inglaterra y Estados Unidos, se abandonó el concepto de concesiones y se adoptó la práctica anglosajona que el propietario de la tierra fuera el propietario de los activos en el subsuelo y el gobierno cobraría un impuesto sobre la producción de crudo. La estrategia fue todo un éxito y fuertes cantidades de inversión fluyeron a México. De producir solo 27 barriles de petróleo diarios en 1901, para 1921 esta cifra se había multiplicado y se producían 530 mil barriles diarios, convirtiendo a México en el segundo productor de petróleo en el mundo. La inestabilidad en los años de la Revolución Mexicana redujo la inversión y la Constitución de 1917 cambió radicalmente el atractivo del sector al declarar la propiedad del subsuelo propiedad de la nación, cambiar nuevamente al esquema de concesiones y cobrar altas regalías por su explotación. Las petroleras dejaron de invertir en México y optaron por hacerlo en Venezuela, que ofrecía el mismo esquema de propiedad que había sido tan exitoso en México antes de la Constitución de 1917. La producción en México se desplomó a 90 mil barriles diarios y aún más después de la expropiación petrolera de 1938. México tardaría 53 años en volver a producir la misma cantidad de petróleo que extraía en 1921. Para más información, puede consultarse “Reforma Energética de México: Reviviendo a Lázaro Cárdenas”, Standard & Poor’s Ratings Services, 28 de agosto de 2013.
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