El 2023 fue un año extraordinario para el movimiento laboral estadounidense.
Estados Unidos experimentó un aumento en huelgas como ninguno visto en la memoria reciente. Según el Labor Action Tracker de Cornell ILR, al 31 de octubre hubo 354 huelgas en el 2023 que involucraron a aproximadamente 492 mil trabajadores, casi ocho veces la cantidad de trabajadores involucrados en huelgas durante el mismo periodo en el 2021 y casi cuatro veces la cantidad durante el mismo periodo del 2022.
No sólo hubo más huelgas, sino que condujeron a victorias históricas en las negociaciones a nivel empresa y a nivel industria con algunas de las corporaciones más grandes y poderosas de EU: United Parcel Service, Kaiser Permanente, Hollywood, las tres grandes compañías automotrices y hoteles y casinos en Los Ángeles, Las Vegas y Detroit.
Para muchos trabajadores, estas fueron las primeras negociaciones contractuales desde Covid-19, y las primeras huelgas desde antes de la recesión del 2008. Estimuladas por la ira y la frustración por la pandemia y los cierres, el aumento vertiginoso en las ganancias corporativas, el deterioro de las condiciones laborales, el aumento en los precios y décadas de concesiones y estancamiento salarial, no sólo hay más trabajadores en huelga, sino que más sindicatos están ganando, y ganando en grande.
Estas victorias llegan en un momento difícil para los sindicatos. La representación sindical alcanzó un mínimo histórico del 6% del empleo privado en el 2022.

Agregar a favoritos