FELIPE GAZCÓN
La reducción de la semana laboral a 40 horas elevará en 0.5 por ciento el costo de la mano de obra para las empresas en 2027, estimó Deloitte.
Explicó que este cálculo corresponde a un escenario realista: la mitad del impacto sería absorbida por las empresas, al pagar horas extra al 200 por ciento, y el resto por los trabajadores, mediante aumentos en la productividad.
En su análisis Impacto Económico de la Reducción de la Jornada Laboral en México, añadió que en un escenario pesimista las empresas absorberían totalmente el impacto, al pagar horas extra para preservar su operación, sin mejoras en la productividad.
Bajo este supuesto, el costo laboral adicional recaería por completo en las empresas, lo que generaría presiones de costos, un aumento promedio del desempleo de 3.7 por ciento y una caída de los salarios reales de 0.8 por ciento entre 2027 y 2030.
En contraste, en un escenario favorable, tanto empresas como trabajadores incrementarían su productividad para compensar el mayor costo laboral, mediante la reorganización de procesos, automatización de tareas y adopción de mejores prácticas.
“El resultado es un mercado laboral estable: los salarios reales aumentarían en promedio 9.2 por ciento, mientras que el desempleo disminuiría 2.9 por ciento”, indicó.
El análisis destaca que, en términos de sobrecarga laboral, México ocupa la primera posición entre los 38 países de la OCDE, con 4.7 millones de trabajadores que laboran 60 horas o más a la semana en su empleo principal, equivalente a 21 por ciento del empleo formal.
Esta situación ha llevado a que el país se ubique entre los de mayor prevalencia del síndrome de burnout.
Asimismo, calcula que la reforma laboral tendría un impacto directo sobre 46 por ciento de la fuerza laboral formal y un efecto indirecto sobre el 54 por ciento del empleo informal.

Agregar a favoritos