LAURA POY SOLANO
La educación se mantiene entre los principales anhelos de este sector, destacan
En México, al menos 4.5 millones (14.3 por ciento) de las personas de 15 a 29 años están fuera de la escuela y el empleo. A ello se suma que únicamente 10.7 millones (33.4 por ciento) se dedican a estudiar; otros 4.1 millones (12.8 por ciento) acuden a la escuela y trabajan, mientras 12.7 millones (39.6 por ciento) sólo laboran.
En la presentación del estudio Jóvenes en México 2026, elaborado por el Observatorio de la Juventud en Iberoamérica de la fundación SM, José Antonio Pérez Islas, sociólogo y pionero en el estudio de las juventudes en el país, alertó que entre 2000 y 2026 el grupo de jóvenes “desinstitucionalizados” o fuera de la escuela y el mercado laboral se incrementó de 11 a 14.3 por ciento.
En el marco del Día Internacional de la Juventud, especialistas señalaron que si bien la educación se mantiene como uno de los principales anhelos de los jóvenes en el país y obtiene una alta calificación en sus expectativas de futuro, muchos consideran que lo que se les enseña en las aulas les sirve muy poco para el mundo laboral donde buscan insertarse, pues 42.2 por ciento piensan que lo que se les imparte en la escuela no es interesante.
La encuesta, con una representatividad a nivel nacional de los 32.1 millones de jóvenes de 15 a 29 años de edad, revela que otro de los grandes desafíos para la juventud es el empleo, pues prácticamente nueve de cada 10 de quienes laboran perciben entre uno y dos salarios mínimos, y en su mayoría enfrentan condiciones de precariedad laboral.
Buscan buena paga y estabilidad laboral
En el acto, convocado en el Centro de Cultura Digital de la Estela de Luz, Pérez Islas, profesor-investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México y ex coordinador del Seminario de Investigación en Juventud, destacó que las principales características del trabajo ideal de la mayoría de los jóvenes es que garantice una buena paga, tenga estabilidad y les permita una movilidad para adquirir nuevos conocimientos.
En cuanto a su conectividad y cultura digital, Enrique Pérez Reséndiz, profesor-investigador de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México y coautor del estudio, destacó que si bien la tecnología forma parte de la experiencia cotidiana de las juventudes, “esto no los hace expertos en inteligencia artificial y redes sociales”.
Por el contrario, agregó, se confirma que ocho de cada 10 jóvenes mantienen un consumo pasivo, es decir, el uso de los espacios digitales se concentra en ver videos en TikTok y redes sociales (78.9 por ciento), chatear con amigos y comunicarse con su entorno (84.2), y en menor medida utilizar las plataformas digitales y la conectividad como herramientas para su educación (77.9 por ciento), a fin de seguir cursos, talleres o contenido que consideran relevante.
Los espacios digitales, agregó Pérez Reséndiz, también son considerados como herramientas laborales, pues funcionan para tener contactos y buscar empleo.
Y pese a lo que muchos piensan, indicó, los jóvenes “sí son conscientes de su consumo digital, saben de los riesgos, e incluso llegan a presentar un hartazgo de que todo lo que pueda ser relevante en su existencia tenga que pasar forzosamente por un espacio digital”.
Por su parte, Mónica Valdez González, socióloga y también coautora del estudio, señaló, en cuanto al consumo cultural, que los jóvenes manifiestan su gusto por leer (58.6 por ciento). Además, seis de cada 10 prefieren el formato tradicional de papel al digital. Sin embargo, alertó, el número de libros leídos por año, por obligación o placer, es bajo, pues sólo 13.3 leen seis o más libros al año.

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