La aprobación en el Senado del dictamen para reducir la jornada laboral a 40 horas se celebra en la arena política como un triunfo histórico. Sin embargo, es una legislación deficiente.
La aprobación en el Senado del dictamen para reducir la jornada laboral a 40 horas se celebra en la arena política como un triunfo histórico. Sin embargo, es una legislación deficiente.