Heterogeneidad regional en las transferencias de pensiones no contributivas, y efectos sobre el empleo afiliado al IMSS
1. Introducción
El programa “Pensiones para el Bienestar” del Gobierno Federal transfiere bimestralmente recursos a individuos de 65 años y más.Mientras que el diseño del programa no varía a lo largo del país, diferencias en la composición etaria, la tasa de adopción del programa, y las características locales implican que tanto los recursos transferidos per cápita como sus efectos económicos pueden variar entre regiones. En este Recuadro se analizan las diferencias regionales en los recursos transferidos por el programa. Se encuentra que las tasas de adopción y los montos transferidos per cápita muestran heterogeneidad regional. En la segunda parte del Recuadro, se usan las variaciones en transferencias entre mercados de trabajos locales para estimar el efecto de estas sobre el empleo afiliado al IMSS a nivel local. Las estimaciones sugieren que las transferencias permiten a los beneficiarios reducir su oferta laboral y estimulan el empleo afiliado al IMSS entre quienes no son beneficiarios. Estos efectos se concentran en las regiones norte y centro norte.
2. Población elegible y beneficiarios por región
La Gráfica 1 muestra a la población de 65 años y más (la población elegible para recibir el programa) y el número de beneficiarios como porcentaje de la población total de cada región en 2025.2 La población elegible per cápita varía en cierta medida entre regiones: es menor en el norte, donde representa el 10% de la población total, seguido del sur con 10.6% el centro norte con 10.9% y el centro con 11.4%. Ello refleja heterogeneidad en la composición etaria de las regiones, que se deriva de diferencias en mortalidad, fertilidad y migración.3 A pesar del diseño común a nivel federal, también se observa heterogeneidad regional en el grado de adopción del programa. Para ilustrar estas diferencias regionales, la Gráfica 2 muestra los beneficiarios como proporción de las personas de 65 años o más. Este porcentaje es mayor en la región norte, donde los beneficiarios representan el 95.2% de las personas elegibles, seguido del centro norte con 92.5% y el centro con 87.6%. En el sur la adopción es menor, con 82.4%. Estas brechas señalan que, bajo su diseño actual, aún existe un margen para que las pensiones no contributivas aumenten su cobertura entre los adultos mayores del país. Asimismo, se desprende que, si la adopción del programa se aproximase a ser universal desde los niveles actuales, la mayor ganancia relativa recaería en el sur.
Desde la perspectiva de los hogares, la importancia de los recursos transferidos por el programa depende de la contribución que representan en sus ingresos. Para ilustrar esta dimensión de la incidencia del programa, la Gráfica 3 muestra el monto total de las transferencias como porcentaje de los ingresos corrientes de los hogares, por región.4 Las transferencias del programa contribuyen de manera más importante al ingreso de los hogares de la región sur, con 7.3%. En las regiones centrales esta contribución es de alrededor del 5%, mientras que en el norte es menor con 4.1%. A pesar de las diferencias en adopción entre regiones señaladas antes, las transferencias del programa contribuyen en mayor medida al ingreso del sur que de las otras regiones, por lo que contribuyen a reducir la desigualdad regional de ingresos de los hogares…
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Foto: Programas para el Bienestar

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