Aldo Munguía
Cerca de mil colaboradores quedaron sin trabajo desde Semana Santa.
La aerolínea Magnicharters, propiedad de Augusto Bojórquez y Luis Bojórquez Maza, está buscando obligar a sus trabajadores a firmar renuncias voluntarias para aminorar la carga financiera que pesa sobre la empresa que dejó de operar de manera intempestiva.
De acuerdo con testimonios y documentos en poder de El Financiero, la aerolínea está planteando liquidar a sus trabajadores, pero en un periodo incierto.
“No necesariamente estarían pagando todo en el momento, sino que podrían estar reconociendo la deuda para pagar después”, refirió un trabajador de la aerolínea a este diario.
De esta manera, la aerolínea está ofreciendo liquidaciones con mayores beneficios para sus trabajadores, pero también establece que puede tardar en pagar, esto sin ofrecer ninguna garantía a sus empleados, que dejaron de percibir sus sueldos incluso antes del cierre definitivo de la aerolínea.
Por otro lado, la autoridad laboral no ha acompañado de manera activa el caso de Magnicharters, ni tampoco se ha ordenado la protección de los bienes de la aerolínea que pudieran servir para obtener recursos para la liquidación de los empleados.
Aunque Magnicharters era una empresa pequeña en comparación con las aerolíneas mexicanas de operación regular, se estima que la fuerza laboral rondaba los mil trabajadores, que se quedaron sin sustento debido a las complicaciones financieras de la aerolínea.
Otro trabajador dijo a El Financiero que la empresa tenía un esquema de contratación por outsourcing, por lo que muchos de los derechos de los trabajadores también fueron vulnerados sistemáticamente. La aerolínea de origen regiomontano, que tenía estaciones en Cancún, Ciudad de México, así como Huatulco dejó de operar en la temporada de Semana Santa, cuando notificó, sin mayor previsión, que dejaría de operar.
Foto: Alto Nivel

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