Rafe Rosner-Uddin — San Francisco
Clara Murray — Londres
Las empresas tecnológicas de Estados Unidos han eliminado casi 140,000 puestos de trabajo en lo que va del año, prolongando una ola de despidos incluso cuando el gasto en inteligencia artificial (IA) alcanza niveles récord.
De acuerdo con un análisis del Financial Times basado en reportes corporativos y datos de la firma especializada en recolocación ejecutiva Challenger, Gray & Christmas, el sector tecnológico representa más de un tercio de todos los despidos anunciados en 2026.
Amazon, Oracle, Meta y Microsoft concentran cerca de 50,000 de esos recortes, equivalentes aproximadamente al 6% de su fuerza laboral conjunta.
Los despidos masivos se han convertido en la norma en Silicon Valley desde la pandemia, cuando las empresas emprendieron una intensa contratación impulsada por la expectativa de una demanda sostenida de servicios digitales. Desde entonces, muchas han reducido sus plantillas mientras destinan enormes recursos a la infraestructura necesaria para desarrollar inteligencia artificial.
La situación de los trabajadores tecnológicos contrasta con la relativa fortaleza del mercado laboral estadounidense en general. Aunque la contratación se ha desacelerado desde el auge posterior a la pandemia, la tasa de desempleo permanece baja, en 4.2%, según la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (Bureau of Labor Statistics).
Se espera que los cuatro grandes proveedores de infraestructura en la nube —Amazon, Alphabet, Meta y Microsoft— destinen conjuntamente 725 mil millones de dólares en inversiones de capital este año para la construcción y expansión de centros de datos.
Por su parte, Oracle tiene previsto invertir 70 mil millones de dólares en instalaciones similares para atender a clientes como OpenAI.
Rishi Jaluria, analista de RBC, señaló que las grandes empresas tecnológicas están corrigiendo los excesos de contratación realizados en años anteriores y liberando recursos financieros para invertir en inteligencia artificial.
“El dinero tiene que salir de algún lugar”, afirmó.
Oracle cerró su ejercicio fiscal 2026 con 21,000 empleados menos que un año antes, tras los recortes realizados en marzo. Estas reducciones ocurrieron mientras la empresa enfrentaba una creciente presión sobre su balance financiero.
Este mes, S&P rebajó la calificación crediticia de Oracle a un nivel apenas por encima del grado especulativo (“bono basura”), argumentando un deterioro en el flujo de efectivo y la incertidumbre sobre los rendimientos futuros de sus inversiones en IA.
Además del fuerte gasto en inteligencia artificial, las empresas tecnológicas también han reorganizado unidades de negocio en las que anteriormente habían apostado como motores de crecimiento.
Este mes, Microsoft eliminó 4,800 puestos de trabajo, la mayoría de ellos en su división Xbox.
Algunas compañías tecnológicas han atribuido estos recortes a las ganancias de productividad obtenidas gracias a la inteligencia artificial.
“La actitud típica de los directivos tecnológicos ha sido decir que la IA les permite ganar eficiencia, en lugar de reconocer que contrataron demasiado personal”, señaló Enrico Moretti, profesor de Economía de la Universidad de California en Berkeley.
A pesar de que los despidos se han vuelto generalizados en las grandes empresas tecnológicas, las start-ups especializadas en inteligencia artificial, como OpenAI, están expandiendo rápidamente sus plantillas.
“El empleo relacionado con la inteligencia artificial está creciendo a un ritmo muy acelerado”, afirmó Moretti. “Lo que las empresas tecnológicas están recortando es todo lo demás.”

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