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En México más de la mitad de las personas con empleo formal registrados ante el IMSS (52%) carecen de salario digno
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En tres años prácticamente se han erradicado los salarios de pobreza; hace 3 años eran 8.6 millones y ahora son sólo 407 mil, el 2% de los trabajos formales
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Grandes empleadoras y algunas ramas industriales con 70% o más de su personal por arriba del salario digno, mientras que en micro negocios y ramas como limpieza, seguridad y restauranteros más de 80% de su personal carece de salario digno
En México la brecha entre las personas que tienen salarios de pobreza y las que tienen salarios dignos se ha recortado considerablemente, es buena noticia, pero aún falta mucho por hacer.
Hace tres años las personas con trabajo formal que ganaban salarios de pobreza eran 8.6 millones, que representaban 40% de los puestos de trabajo registrados en el IMSS; ahora son solamente 407 mil, el 2%. Es un logro de las empresas y sus trabajadores.
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Salarios de pobreza. Inferior al monto equivalente al costo de dos canastas básicas del mes anterior de la medición.
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Salarios de sobrevivencia. Que cubre el costo de dos canastas básicas, pero es menor al monto de referencia del salario digno. Durante 2026, ese monto se ubica en 14,400 pesos al mes.
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Salario digno y más. Salarios iguales o mayores a 14,400 pesos al mes
La carencia de salario digno representa la suma de quienes aún tienen salarios de pobreza y quienes tienen salarios de sobrevivencia.
Por tamaño de Unidad Económica (UE)
En las unidades económicas micro que registran trabajos formales, la gran mayoría de las personas carecen de salario digno, (88%), pero son solo 1.2 millones.
En el caso de las personas jóvenes entre 15 y 29 años de edad, son 6.3 millones con empleo formal (28% del total) pero de ellos 3.8 millones (59%) carecen de salario digno.
Para avanzar hacia el ingreso digno
El país ha demostrado que se puede avanzar en la ruta del salario digno y para acelerar este proceso, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza plantea estas recomendaciones:
1. Aumento diferenciado a los salarios mínimos. La meta trazada por el gobierno para que el salario mínimo sea equivalente a 2.5 canastas básicas en 2030 contribuirá a la erradicación definitiva de los salarios de pobreza. Para lograr esta meta es indispensable mantener los incrementos diferenciados entre el salario mínimo general y el de la frontera.
2. Exención de impuestos a salarios bajos. Para incentivar el avance de la adopción voluntaria del salario digno por parte de más empresas, se requiere establecer la exención del ISR a quienes ganen los salarios más bajos. La recomendación sería exentar salarios hasta 14,400 pesos al mes; es decir, el monto del salario digno, para que el pago de las empresas llegue completo y sin retenciones a las y los trabajadores.
3. Régimen unificado de tributación ISR e IMSS con subsidios decrecientes para micronegocios. Para reducir la informalidad y mejorar los salarios se requiere crear un régimen subsidiado de afiliación al IMSS para personas que sobreviven trabajando por cuenta propia o en micronegocios familiares, pues representan el 80% de los trabajos informales y que sea un pago único y vinculado de ISR e IMSS.
4. Adopción voluntaria de ingreso digno por parte de las empresas. Las empresas grandes y medianas están cerca de alcanzar el salario digno para el conjunto de su personal. Esta iniciativa ya es impulsada por el colectivo Vida Digna. Hay que avanzar aún más.
“Es urgente revisar las retenciones de impuestos para los bajos salarios y exentarlos. No es justo que alguien que gana menos de 15 mil pesos pague casi 10%, 1,400 pesos de ISR, mientras que si están en el régimen simplificado de confianza (RESICO) pagan el 2% si ganan 200 mil pesos” añadió Gómez Hermosillo. “Y también urge unificar el pago de ISR e IMSS para micro empresas y personas que se autoemplean, pues ahora se puede tener RFC y pagar impuestos en el RESICO y mantenerse sin seguro social. Eso es un incentivo a la informalidad” concluyó.

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