Verónica Gascón
Aunque aumenta la población ocupada en México, el empleo no necesariamente mejora: disminuyen los puestos subordinados con prestaciones y crecen la informalidad y los trabajos sin beneficios laborales.
Entre diciembre de 2025 y agosto de 2026, el número de personas con trabajo subordinado y prestaciones disminuyó en 370 mil 159, mientras que quienes laboran sin ellas aumentaron en 205 mil 788.
En el mismo periodo, la ocupación informal sumó 420 mil 168 personas, advirtió Jorge Sales Boyoli, abogado laboral.
“México puede presumir una tasa de desempleo extraordinariamente baja y una recuperación importante del poder adquisitivo del salario mínimo. También hay resultados sociales que deben reconocerse: para el segundo trimestre de 2026, la pobreza laboral se redujo a 31.9 por ciento, frente a 35 por ciento un año antes, y la población ocupada superó los 60 millones de personas. El problema aparece cuando dejamos de preguntar cuántos trabajan y preguntamos cómo trabajan y cuánto ganan”, señaló.
Sales Boyoli agregó que, si bien los aumentos al salario mínimo han favorecido a millones de trabajadores, también ha crecido la proporción de personas ocupadas que perciben ese ingreso.
En 2015, alrededor de 7.45 millones de personas ocupadas ganaban hasta un salario mínimo. Para el segundo trimestre de 2026, la cifra llegó a 27.7 millones, es decir, se multiplicó más de 3.7 veces, indicó.
“El salario mínimo ha crecido como pocas veces en la historia reciente, pero el mercado laboral mexicano muestra una paradoja: hay más personas trabajando, mientras aumenta la concentración en bajos ingresos, la informalidad sigue dominando y se reduce el empleo con prestaciones”, afirmó.
El abogado destacó que, aunque México registra 60.7 millones de personas ocupadas, alrededor de 33.4 millones trabajan en la informalidad.
Aclaró que esto no invalida los incrementos al salario mínimo, pues han contribuido a mejorar los ingresos de millones de trabajadores. Como ejemplo, mencionó que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) reportó que el aumento de 2026 benefició directamente a 6.4 millones de personas, sin detectar efectos negativos en la estabilidad del empleo formal analizado.
Sin embargo, advirtió que estos resultados también evidencian los límites de una política laboral centrada principalmente en elevar el salario mínimo.
“El verdadero reto ya no es solamente subir el salario mínimo, es conseguir que el mercado genere suficientes empleos formales, productivos, con prestaciones y con salarios que puedan despegarse del mínimo”, consideró.
Por su parte, Francisco Martínez, director general de Adecco México, señaló que es necesario impulsar regulaciones que faciliten la contratación para ampliar la generación de empleos formales.
“La temporalidad es uno de los tipos de contrato que más informalidad tienen. Con las regulaciones que proponemos de trabajo temporal, pensamos que se incorporarían más trabajos formales que los que se están sumando hoy”, sostuvo.
Foto: El Economista

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