La crisis sanitaria por COVID-19 parece haber quedado en el pasado dejando a su paso una importante paradoja en la esfera laboral.
El aislamiento ha dejado de ser una forma de vida y los espacios públicos han vuelto a llenarse de vida. La efectividad de las vacunas, la reducción en los contagios y la comprensión del virus, nos posicionan en una etapa completa- mente distinta, pero llena de retos e interrogantes.
Ante esta nueva realidad, ¿cuáles son las nuevas dinámicas laborales que generan tendencia en Latinoamérica?, ¿estamos listos para adoptar dichas dinámicas y generar un cambio positivo?.
Para resolver estas interrogantes, WeWork en alianza con Page Resourcing, marca de consultoría dentro de PageGroup, encuestó a más de 8,000 colabo- radores de seis países diferentes, esperando descubrir cuáles son las dinámi- cas laborales con mayor tendencia en un mundo post COVID-19 y cuál ha sido el impacto de los nuevos modelos laborales, mayormente híbridos, en la región.
El estudio, centrado en aspectos cualitativos y cuantitativos, contempló la aplicación de entrevistas focalizadas semiestructuradas, así como encuestas digitales. La muestra integrada por profesionales de más de 15 sectores con un rango de edad entre 19 y 62 años, permitió comprender no sólo las dinámicas presentes en Latinoamérica, sino también la percepción de diversas genera- ciones sobre las nuevas formas de trabajar.
El análisis de resultados se realizó primero a nivel regional para entender las tendencias y perspectivas de Latinoamérica como región y, posteriormente con particular enfoque en cada uno de los mercados; permitiendo la identifi- cación de fenómenos transversales así como particularidades a nivel local.
Se identificaron dos grandes ejes de análisis; por un lado, la flexibilidad y su impacto y, por otro, la productividad y las acciones que pueden desencade- narla.
El primer eje, la flexibilidad, integra dos grandes dinámicas: nómadas digitales y contrataciones internacionales. Mientras que el segundo, la productividad, pone sobre la mesa el incremento de días de vacaciones y la reducción de días laborales a la semana.
Lo anterior se traduce en un fenómeno de resignificación, donde el colabora- dor adopta un rol activo en la definición de su propio esquema laboral alzando la voz en temas como el uso del espacio, días y horarios laborales, ubicación de su espacio, entre otros muchos factores.
En medio de esta transformación el espacio de oficina deja de ser un lugar físico para convertirse en un espacio de conexión y generación de ideas.