A menos de un mes del arranque de la Copa Mundial de Futbol 2026, el conflicto laboral dentro del sistema de control aéreo mexicano escaló luego de que el Sindicato Nacional de Controladores de Tránsito Aéreo (SINACTA) anunciara un emplazamiento a huelga contra la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
El sindicato acusa una combinación de factores que, aseguran, pone en riesgo la seguridad operacional del espacio aéreo mexicano: déficit de personal, fallas tecnológicas, jornadas extenuantes, retrasos en pagos y deterioro salarial.
José Alfredo Covarrubias, secretario general del SINACTA, informó que el gremio acudiría ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje para exigir soluciones urgentes ante una problemática que, afirman, se ha venido agravando desde hace varios años. Entre las principales demandas se encuentran la contratación de más controladores, modernización de equipos y mejores condiciones laborales.
De acuerdo con el sindicato, actualmente hacen falta alrededor de 500 controladores aéreos en el país, mientras que las cargas de trabajo han aumentado considerablemente. También denunciaron que existen estaciones con carencias en sistemas de comunicación, instrumentos meteorológicos y antenas en zonas montañosas, elementos clave para la operación segura de vuelos nacionales e internacionales.
El conflicto ocurre en un momento especialmente delicado para la aviación mexicana, debido al incremento esperado en operaciones aéreas por el Mundial 2026, del cual México será una de las sedes principales.
Un sindicato con historia en la defensa de la libertad sindical
En su sitio oficial, el SINACTA se presenta como una organización gremial independiente que representa a los controladores de tránsito aéreo que laboran en Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM). El sindicato destaca que su principal misión es vigilar y mejorar las condiciones laborales del gremio.

Tras varios recursos legales y un amparo promovido contra la negativa de registro sindical, la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió en 1999 a favor de los controladores, en una decisión considerada histórica por el propio sindicato, ya que fortaleció el principio de libertad sindical en México y declaró inconstitucional una disposición de la legislación burocrática que impedía la existencia de más de un sindicato por dependencia gubernamental.
Desde entonces, el SINACTA asegura haber impulsado mejoras laborales para el gremio, incluyendo condiciones específicas de trabajo, descansos obligatorios tras incidentes operativos, esquemas de recuperación psicofísica y mecanismos de ascenso interno.
Una crisis que no es nueva
Las denuncias sobre falta de personal y rezago tecnológico no son recientes. En distintos momentos, el sindicato ha advertido sobre riesgos derivados del rediseño del espacio aéreo, recortes presupuestales y sobrecarga laboral.
Desde 2021 y 2022, el gremio reportó incidentes operativos y alertó sobre el aumento en el riesgo de errores derivados de jornadas excesivas y escasez de controladores. En años posteriores, el sindicato continuó denunciando déficits de personal y equipos obsoletos en distintas regiones del país.
Incluso a inicios de 2026, el propio SINACTA informó avances parciales en negociaciones con el gobierno federal para abrir nuevas plazas y modernizar herramientas de trabajo; sin embargo, reconoció que aún persistían diversos pendientes estructurales.
Ahora, con el Mundial a semanas de iniciar y con un incremento esperado en el tráfico aéreo nacional e internacional, el conflicto podría convertirse en una de las principales presiones laborales y operativas para el sector aeronáutico mexicano.
Fotos: La Jornada, Política Laboral

Agregar a favoritos