El acuerdo entre Volkswagen y su sindicato representa un avance en la negociación colectiva, pero no constituye todavía una solución definitiva del conflicto. La última palabra corresponde a los trabajadores.
Aunque diversos medios han anunciado que Volkswagen y el sindicato alcanzaron un acuerdo para evitar la huelga, existe una precisión jurídica fundamental: lo pactado entre las representaciones de ambas partes debe someterse a la aprobación de los trabajadores mediante voto personal, libre, directo y secreto, conforme a la Ley Federal del Trabajo.
La reforma laboral de 2019 transformó las reglas de la negociación colectiva en México. Hoy, la dirigencia sindical negocia, pero son los trabajadores quienes deciden si aceptan o rechazan el resultado.
Por ello, más que una huelga definitivamente conjurada, estamos ante un entendimiento sujeto a ratificación democrática.
La negociación se desarrolla en la mesa; su legitimidad se decide en las urnas.
Datos verificados para complementar la publicación: el tercer preacuerdo contempla un incremento global anunciado de 8.24%, incluyendo 4.4% directo al salario y un pago único de $12,000. La consulta está prevista para el 28 de octubre y el emplazamiento a huelga se prorrogó hasta el 29 de octubre, a las 11:00 horas. Las dos propuestas anteriores fueron rechazadas por los trabajadores.
El fundamento jurídico específico es el artículo 390 Ter, en relación con los artículos 399 Ter y 400 Bis de la Ley Federal del Trabajo.

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