Jornada laboral: el cambio que las empresas aún no enfrentan

Loading Agregar a favoritos

A pesar del avance en la discusión sobre la reducción de la jornada laboral en México, la mayoría de las empresas aún no ha tomado medidas concretas para adaptarse a este cambio, lo que podría traducirse en presiones financieras en el corto plazo, de acuerdo con un estudio de EY.

El análisis, basado en una encuesta aplicada a 165 organizaciones que operan en el país —casi la mitad de ellas con plantillas superiores a mil empleados—, revela que apenas 18% de las compañías se considera preparada para implementar la reforma. En contraste, 72% reconoce no haber iniciado acciones específicas para enfrentar este nuevo escenario.

El estudio identifica una brecha relevante entre el conocimiento de la reforma y su ejecución. Aunque el tema ha sido ampliamente difundido, muchas empresas permanecen en una etapa de análisis sin avanzar hacia cambios operativos. De hecho, 44% de los encuestados se encuentra en fase de reflexión, mientras que 38% presenta bajos niveles de preparación.

Esta inacción, advierte la firma, podría tener consecuencias importantes. La falta de planeación incrementa el riesgo de tensiones tanto operativas como financieras, especialmente en organizaciones que dependen en gran medida de esquemas actuales de trabajo. En este sentido, 71% de las empresas reporta una alta dependencia de las horas extra, lo que complica una transición eficiente hacia jornadas más cortas.

En términos económicos, el ajuste no es menor. El estudio estima que los costos laborales podrían aumentar entre 15% y 20% en la nómina operativa, derivado de la necesidad de reorganizar turnos, contratar personal adicional o modificar esquemas de trabajo.

Entre los principales obstáculos que frenan la implementación, destaca el temor al incremento de costos, señalado por 85% de las empresas. A ello se suman la falta de información (60%), el riesgo percibido de una caída en la productividad (55%) y la complejidad en las relaciones sindicales (40%).

Ante este panorama, EY advierte que postergar la adaptación podría resultar más costoso que anticiparse a los cambios. La firma subraya que la transición hacia una jornada laboral reducida requerirá no solo ajustes operativos, sino también una estrategia integral que permita mantener la competitividad sin comprometer la rentabilidad.

*English version

Working hours: the change that companies have yet to face

Despite progress in discussions about reducing the workweek in Mexico, most companies have yet to take concrete steps to adapt to this change, which could lead to financial pressures in the short term, according to an EY study.

The analysis, based on a survey of 165 organizations operating in the country—almost half of them with more than 1,000 employees—reveals that only 18% of companies consider themselves prepared to implement the reform. In contrast, 72% acknowledge not having initiated any specific actions to address this new scenario.

The study identifies a significant gap between awareness of the reform and its implementation. Although the topic has been widely publicized, many companies remain in an analysis phase without moving toward operational changes. In fact, 44% of respondents are in a reflection phase, while 38% show low levels of preparedness.

This inaction, the firm warns, could have significant consequences. The lack of planning increases the risk of both operational and financial strain, especially in organizations that rely heavily on current work arrangements. In this regard, 71% of companies report a high dependence on overtime, which complicates an efficient transition to shorter workdays.

In economic terms, the adjustment is significant. The study estimates that labor costs could increase between 15% and 20% in the operational payroll, due to the need to reorganize shifts, hire additional staff, or modify work schedules.

Among the main obstacles hindering implementation, the fear of increased costs stands out, cited by 85% of companies. This is compounded by a lack of information (60%), the perceived risk of a drop in productivity (55%), and the complexity of labor relations (40%).

Given this scenario, EY warns that postponing adaptation could be more costly than anticipating the changes. The firm emphasizes that the transition to a reduced working day will require not only operational adjustments, but also a comprehensive strategy that allows maintaining competitiveness without compromising profitability.

Loading Agregar a favoritos
Contacto Radar LaboralJornada laboral: el cambio que las empresas aún no enfrentan