El autor parte de su experiencia como litigante laboral y explica que la suplencia de la queja nació como una figura de protección social para compensar la desigualdad histórica entre trabajador y patrón. Su finalidad original era evitar que errores técnicos, omisiones procesales o una defensa deficiente impidieran el acceso efectivo a la justicia. Sin embargo, sostiene que el contexto laboral mexicano ha cambiado profundamente con las reformas legales y constitucionales, especialmente con la pr…

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