Reforma judicial y costos laborales ensombrecen la incipiente mejora del PIB

Loading Agregar a favoritos
El Economista

Carlos Hurtado

La economía da señales de vida, pero dista de consolidar una recuperación robusta. En julio, la inversión creció 1.4% mensual (6.0% anual), acumulando un avance de 1.7% interanual a julio. Ello responde a la tracción de la construcción no residencial y la obra pública en el primer semestre, sumadas al repunte en edificación residencial, maquinaria y equipo. A esto se añade el salto de 40% anual en las exportaciones de julio.

Sin embargo, el consumo privado no despega, aunque con un modesto repunte en servicios, y la confianza del consumidor permanece deprimida.

Fragilidad laboral e informalidad

Entre julio y agosto se dio la primera creación neta de ocupación del año; no obstante, más del 70% se concentró en el sector informal.

A septiembre, la afiliación al IMSS acumuló 356 mil nuevos trabajadores respecto a un año antes, de los que casi una cuarta parte corresponde a trabajadores de plataformas digitales, que no corresponden a nuevos empleos en su totalidad. En todo caso, la cifra dista de los entre 700 y 800 mil requeridos anualmente para absorber la nueva oferta laboral en la formalidad.

Por su parte, los patrones inscritos en el IMSS cayeron en 44 mil entre 2025 y hasta agosto pasado, afectando sobre todo a pequeñas empresas (-45 mil).

Así, la actividad económica tiene un rebote moderado desde marzo, pero con un indicador oportuno apenas 1.7% arriba del cierre de 2025.

Pronósticos cautelosos

Las expectativas de los analistas e instituciones financieras internacionales mejoraron ligeramente en niveles bajos: la encuesta Banxico, de 1.3% a 1.4% en 2026; FMI y Banco Mundial, 1.4% y 1.5% en 2026 y 1.8% para 2027. Ciertamente, no satisfactorio.

Los frenos de la inversión

El bajo ritmo de expansión responde a un entramado de factores. Si bien la volatilidad externa y las negociaciones del T-MEC imprimen cautela, los elementos internos minan la confianza de los inversionistas:

1.- Incertidumbre jurídica:

Coparmex señala que 7 de cada 10 empresas reportan impactos negativos por la reforma judicial; 3 redujeron o pospusieron inversiones; 6 ven menor certidumbre en derechos de propiedad; y 8 aplican estrategias de protección jurídica. A la par, el Departamento de Estado de EE. UU. advierte que la reforma judicial, la pérdida de autonomía regulatoria y la fiscalización agresiva merman la confianza extranjera y elevan disputas previas a la revisión del T-MEC.

2.- Costos laborales al alza:

El CEESP estima que los costos laborales reales subieron 60% entre 2019 y 2024. Y seguramente el acumulado alcanzará 90% en 2026 solo por aumentos al salario mínimo y aportaciones de seguridad social, sin respaldo en productividad.

Las remuneraciones medias de los sectores económicos (INEGI) en julio se elevaron anualmente al 3.9%, mientras que la ocupación cayó 1.5%.

En conclusión, los leves destellos económicos no bastan. Consolidar el crecimiento satisfactorio exigirá más que un buen T-MEC. Se requiere restablecer la certeza jurídica y frenar los costos laborales, objetivo casi imposible de alcanzar ante reformas político-electorales y la eventual jornada laboral de 40 horas.

Loading Agregar a favoritos
Jorge SalesReforma judicial y costos laborales ensombrecen la incipiente mejora del PIB