El Instituto restringe los salarios de inscripción, elimina la retroactividad para nuevos aseguramientos y anuncia una revisión de la viabilidad financiera del esquema.
El IMSS publicó ayer, 21 de octubre, un acuerdo que modifica temporalmente las condiciones de acceso a la Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, conocida como Modalidad 40, mecanismo utilizado por miles de trabajadores para conservar sus derechos pensionarios y mejorar el monto de su futura jubilación.
Entre las principales medidas destacan:
- Límite salarial: las nuevas incorporaciones podrán realizarse con el último salario base de cotización registrado antes de la baja o hasta ese importe más una UMA, sin que pueda ser inferior al salario mínimo general aplicable.
- Sin retroactividad: los nuevos aseguramientos surtirán efectos exclusivamente desde la fecha de solicitud.
- Respeto a derechos adquiridos: quienes ya estén inscritos conservarán sus condiciones hasta concluir el periodo contratado, así como el reconocimiento de las semanas y salarios efectivamente cotizados.
- Digitalización obligatoria: las inscripciones deberán realizarse exclusivamente mediante mecanismos digitales.
- Revisión financiera: el Instituto tendrá seis meses para analizar el impacto de esta modalidad y, posteriormente, otros seis meses para preparar una propuesta de ajustes normativos.
La lectura de Radar Laboral: más que un ajuste administrativo, el acuerdo representa un cambio relevante en la política pensionaria. El IMSS busca contener los riesgos financieros de un esquema que permite mejorar las pensiones mediante aportaciones voluntarias, pero que ahora enfrenta restricciones importantes.
La medida entra en vigor hoy, 22 de octubre, y obliga a quienes planeaban utilizar la Modalidad 40 a revisar su estrategia de retiro.
Foto: Debate

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